Estilo Artístico

estilo-artisticoMiguel Bejarano Moreno cuenta por ahora con una abundante y variada producción plástica. Su obra es el reflejo de su propia perso­nalidad. La pericia técnica y formal son las notas dominantes. Trabaja, indistintamente, en barro, madera, resina y fibra de vidrio, piedra, etc. Sus formas suaves y bellas responden a sus creencias, sentimientos y vivencias.

Sobre su escultura civil, el propio artista comenta, en 1994, con motivo de su exposición individual en la sala de "Cajasur", en Cádiz: "Voy a llevar diez piezas de imaginería y otras diez profanas que son casi todas costumbristas, pues se tratan de retratos, temas taurinos, flamencas y una serie de niños".En efecto, estas obras se hacen eco de todo lo que acontece a su alrededor, dando muestras de sus grandes dotes de observación. Se mueve siempre dentro del campo figurativo, donde las formas anatómicas son aludidas no con una intención de simple mimetismo, sino como una capacidad expresiva de sugerencia. A veces, en los elementos formales hay referencias a ciertas corrientes de la vanguardia histórica. Y en otras ocasiones, el autor tiende hacia una simplificación volumétrica de la figura, recreándose en las formas curvas de ritmo envolvente y sensual.

En el campo de la escultura religiosa, el artista, por exigencias de la clientela, se mueve dentro de parámetros tradicionales. Así, por ejemplo. el mismo Miguel Bejarano Moreno, al inaugurar su exposición individual en el Circulo Mercantil de Sevilla, en 1991, nos define su estilo, al comentar que la muestra se compone de "veinte obras de imaginería, que responden al estilo barroco de los antiguos maestros sevillanos, que es el que yo sigo".

Sin embargo, su quehacer plástico no esta exento de modernidad. Que esto es cierto, lo confirma Manuel Lorente al glosar dicha exposición. Textualmente dice que en las citadas obras, terracotas, casi todas policromas, se percibe "el eco inconfundible de los grandes maestros del Siglo de Oro, la esplendida fuerza expresiva del barroco sevillano, y también se hace notar el acento personal que este joven escultor aporta a sus creaciones.

[.. ] el eco inconfundible de los grandes maestros del Siglo de Oro. La espléndida fuerza expresiva del barroco sevillano...

Entre estas, una escueta figura de San Francisco de Asís, reveladora de como el arte actual tampoco es ajeno a su inquietudes plásticas".

Estilísticamente, pues, se inscribe dentro del Neobarroco sevillano. Sus esculturas bien dibujadas y modeladas, reflejan una especial atención al estudio anatómico. Sus obras, tendentes siempre a la idealización y suavidad de líneas, toman indudables referencias del natural. Su impronta clásica deja sentir soluciones montañesinas, mesinas, roldanianas, etc. En las imágenes marianas recurre, a veces, a formulas propias de José Montes de Oca, Cristóbal Ramos o Juan de Astorga.

En definitiva, Miguel Bejarano Moreno, gran conocedor de su oficio, se inspira en los postulados manieristas, barrocos, academicistas y románticos. Y todo ello, sin olvidar las recientes y benéficas aportaciones de Sebastián Santos Rojas, máximo exponente de la estatutaria religiosa sevillana en la segunda mitad del Novecientos.

 

Juan Miguel González Gómez

Catedrático de Historia del Arte Universidad de Sevilla